Tarta de chocolate

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Aquí comparto con vosotros la receta de la increíble tarta de chocolate que hice para los niños para celebrar el último día de colegio. Tenemos la tradición de convertir el último día del curso en una fiesta, con decoración, tarta y un pequeño regalo cada uno si las notas han estado bien (que ha sido el caso este año, menos mal).

Los niños habían pedido una tarta de chocolate con cobertura de chocolate blanco. La receta que quería utilizar daba suficiente para dos tartas, así que decidí hacer una tarta “sándwich”. Como no tenía suficiente chocolate blanco, decidí hacer una cobertura de chocolate de leche para el relleno.

Y así fue como las cosas empezaron a ir mal. Todo había quedado precioso, bien decorado, con aspecto elegante y un aroma delicioso. Había terminado un poco antes de tiempo, los niños todavía no habían llegado a casa, así que me había ido a trabajar un poco en el ordenador. Llegaron los niños, se emocionaron con los globos que había suspendido del techo, abrieron sus regalos, y fuimos corriendo a la cocina para cortar la tarta. Para mi asombro, la parte superior de la tarta se había deslizado y ¡estaba en posición vertical en la mesa! La cobertura estaba por todas partes, y por supuesto, los dos colores se habían mezclado. Debería haber sacado una foto para que vierais el desastre en toda su gloria, pero los niños, una vez que se recuperaron del ataque de risa, atacaron con mucho gusto el “charco” de cobertura con sus dedos. Yo, con las manos, intenté reconstruir la tarta, pero sólo conseguí una estructura inestable y de un color, bueno, sin definir…

Tarta de chocolate accidentado

¿Qué aprendí?

1) Que NO SE DEBE hacer cobertura de mantequilla cuando hace calor (sí, sí, ya lo sabía, pero no pensé que hacía tanto calor como para esto…), a no ser que se pueda guardar la tarta en la nevera en todo momento.

2) Que no es buena idea utilizar dos colores de cobertura, a no ser que se decore la tarta por partes, guardándola en la nevera entre cada una de las fases (se aplica la cobertura de dentro, se enfría, se aplica la cobertura superior, se enfría…)

3) Que a los niños, en general, no les importa mucho el aspecto, ¡lo importante es que contenga chocolate!

4) Que esta receta produce una tarta casi negra, muy atractiva y muy jugosa. Para ser sincera, no me gusta la tarta de chocolate en general, lo encuentro demasiado dulce y normalmente sin sabor, pero os aseguro que esta es la excepción.

LAS RECETAS

La tarta

Toma nota que esta receta no lleva mantequilla, pero sale sorprendentemente jugosa y sabrosa. La combinación de vinagre y bicarbonato es lo que le da su textura esponjosa, y hace que esta tarta sea más ligera que otras tartas de chocolate.

170g de cacao en polvo, sin azúcar (compré el mío en Cacao Sampaka, muy bueno)
370g de harina
570g de azúcar
1 cucharada de bicarbonato
1 ½ cucharaditas de levadura en polvo
1 ½ cucharaditas de sal
3 huevos
350ml de leche
350ml de agua templada
1 ½ cucharadas de vinagre
175ml de aceite vegetal
1 ½ cucharaditas de extracto de vainilla

Calienta el horno a 170ºC, y unta dos moldes redondos de 20-23cm con un poco mantequilla reblandecida (¡es muy divertido hacer esto con los dedos!). Normalmente forro las bases con papel de cera, pero como en este caso iba a cubrir la tarta con cobertura, no lo hice.

En un robot o una batidora eléctrica (aunque esto es tan fácil que no cuesta mucho hacerlo a mano), mezcla juntos la harina, el cacao en polvo, el azúcar, el bicarbonato, la levadura y la sal, durante aproximadamente un minuto. Esto incorpora aire a los ingredientes, lo cual produce una tarta aún más ligera.

Añade los huevos, el agua, la leche, el aceite y la vainilla, y bate hasta conseguir una mezcla lisa y bastante líquida, más o menos la textura de la nata líquida. Divide la masa entre los dos moldes, colócalos encima de bandejas de horno (por si la masa sube mucho, aunque en mi caso nunca lo ha hecho), y hornea durante aprox. 40 minutos, o hasta que un cuchillo insertado en el centro salga limpio.

Déjalas enfriar durante unos 10 minutos, luego saca las tartas de sus moldes y déjalas en una rejilla. Esto es importante, porque al enfriarse, se condensa el vapor del agua que has incorporado y puedes acabar con la base húmeda si no está al aire.

Cobertura de chocolate blanco

120g de chocolate blanco, cortado en trocitos
125g de azúcar glasé
4 cucharadas de leche
½ cucharadita de extracto de vainilla
70g de mantequilla reblandecida

Derrite juntos en una cacerola gruesa el chocolate blanco y una cucharada (aprox. 15g) de la mantequilla. Esto evita que el chocolate se queme. Deja la mezcla enfriarse a temperatura de ambiente.

En otro bol, bate juntos la mantequilla, el azúcar, la vainilla y la leche. Añade el chocolate, y mezcla hasta que se incorpore. Guarda en la nevera durante unos 20-30 minutos antes de utilizar.

Dos coberturas de chocolate

Cobertura de chocolate

260g de azúcar glasé
130g de cacao en polvo (aquí utilicé cacao con azúcar, de la marca Paladín, porque no me quedaba más del otro)
175g de mantequilla reblandecida
100ml de leche
2 cucharaditas de extracto de vainilla

Bate todo junto en un bol. Guarda en la nevera durante unos 20-30 minutos antes de utilizar.

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