Receta de pastel de fresas

1

Hoy te ofrezco una receta de pastel ligera y primaveral salió totalmente por sorpresa. Y resultó ser tan delicioso que enseguida apunté la receta para compartirla con vosotros (y, a petición de mi familia, de repetirlo…). Yo estaba preparando el intento número 5 de un pastel de limón (es que quiero encontrar la – para mí – receta perfecta para este postre, y todavía sigo buscando), y la receta de turno tenía como base una masa muy dulce, casi como una galleta. Deliciosa, pero decidí que era demasiado dulce para mi pastel. ¿Pero qué hacer con ella? Abrí la nevera y allí encontré un pequeño bol con las primeras fresas de la temporada. A su derecha, una cajita de nata líquida. Y como iba a hacer merengues (el pastel de limón precisa muchas yemas, siempre sobran las claras), empecé a verlo claro. Base dulce + nata montada + fresas + merengue. Exquisito. No demasiado dulce, y un contraste estimulante de texturas y sabores. Incluso mi marido, que no es muy de dulces, pidió que lo repitiera algún día. En cuestión de una hora, con sólo cuatro personas en casa, todo el pastel había desaparecido.

 

 

Para la base, necesitas:
1 yema de huevo
1 cucharada de nata líquida
½ cucharadita de extracto de vainilla
180g de harina
75g de azúcar glasé
¼ cucharadita de sal
115g de mantequilla fría, cortada en cubitos

Para el merengue:
1 clara de huevo
60g de azúcar

Más:
Unas 10-12 fresas, cortadas (o frambuesas)
Aprox. 200ml de nata líquida

Bate juntos la yema, la nata líquida y el extracto de vainilla en un bol pequeño.

En el robot, pulveriza juntos la harina, el azúcar y la sal para mezclar. Añade los cubitos de mantequilla, y pulveriza hasta conseguir una textura de migas. Con el motor en marcha, añade la mezcla de yema y nata poco a poco, hasta que la masa empiece a formar una bola, unos 10-15 segundos.

Unta un molde redondo para pasteles de aprox. 20-24cm de diámetro con mantequilla blanda. Pon la bola de masa en el centro, y extiéndela hacía los laterales con los dedos. Sigue empujando hasta conseguir que la base cubra los laterales del molde. Congela la base en su molde durante por lo menos 30 minutos.

(NOTA: si guardas la masa en la nevera, envuelta en plástico, durante por lo menos 1 hora, podrás extenderlo con un rodillo y conseguir una base más fina.)

Calienta el horno a 180ºC.

Cubre la base con una hoja de papel aluminio, y echa encima unos garbanzos o judíos secos, para que actúen como peso (así evitas que se formen burbujas en la masa que hace que la base sea más débil). Hornea durante aprox. 30 minutos. Saca la base del horno, quítale el papel de aluminio y las judías, y hornea unos 10 minutos más, o hasta que la base coja un tono doradito.

Baja la temperatura del horno a aprox. 100ºC. Para el merengue, monta la clara a punto de nieve, añade el azúcar, y bate un poco más, hasta conseguir una espuma blanca y brillante. Pon cucharadas de la espuma en una bandeja de horno forrada con papel de cera (conseguirás unos 2-3 merengues, según el tamaño de tu cuchara), y hornea durante unos 40 minutos.

Monta la nata líquida, y viértela dentro de la base ya enfriada. Coloca las fresas encima, de la forma que quieras. Machaca los merengues, y echa las migas encima de las fresas. ¡Ya está! Ahora recomiendo esconderlo, para que no desaparezca enseguida.

(NOTA: para una versión imprimible de esta receta, pincha AQUÍ, y luego en “Imprimir” en la esquina superior derecha.)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentarios

  1. ¡Vaya receta! Desde pequeña he estado obsesionada con las tartas de fresas y natas, y ésta tiene una pinta insuperable. En cuanto pueda pienso probarla.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>